Pesca sostenible, porque depende de todos.

¡Pezqueñines NO GRACIAS!

Quienes seáis de nuestra quinta tal vez recordéis el siguiente spot:

¿Qué? ¿Se remueve algo por dentro? Yo recuerdo que era muy pequeña cuando veía el spot en la tele de teclas de mis abuelos, esas teles pequeñas con dos antenas saliendo del techo y unos incomodísimos botones en hileras de arriba a abajo junto a la minúscula y gris pantalla de cristal, botones que había que pulsar para ver canales que la mayoría de las veces tenías que volver a sintonizar con otro botón diferente que giraba a izquierda y derecha… Y el encanto que tiene ese recuerdo ¿verdad?

Pufff de aquello hace ya 30 añazos, el tiempo se escurre entre los dedos igual que los peces de ese vídeo, la vida se pasa ante nuestros ojos y cuando queremos darnos cuenta nos encontramos inmersos en aquello que un día llamábamos FUTURO, un futuro convertido hoy en presente.

¿Hemos alcanzado lo que por entonces deseábamos? ¿o nos vemos todavía diciendo – “en un futuro…”-? Pues bien, a mi personalmente aún me quedan muchas metas por alcanzar pero me gusta decir que me he convertido en alquien que respeta cosas como las que acabamos de ver en el vídeo, alguien que sencillamente se esfuerza por aportar su granito de arena para que el mundo en el que vivimos continúe siendo un lugar habitable para los que vienen detrás.

Y de ahí esta entrada.

PESCA SOSTENIBLE

sello-de-pesca-sostenible-10982Este sello (MSC) significa que el pescado que os vais a llevar a la boca proviene de empresas pesqueras que respetan la vida del mar, es decir, que no lo sobreexplotan. Con esto permiten que se mantenga el equilibrio marino y se de un aprovechamiento sostenible.

Gracias a estas nobles personas podemos decir que la esperanza aún no está perdida, cuanto más les sigamos mejor nos irá a todos.

Tengo un recuerdo maravilloso de un pescador que conocimos en Lanzarote en nuestra luna de miel; estábamos paseando de noche por la playa iluminados únicamente por la luz de la luna cuando vimos un hombre a la orilla del mar, estaba de pie con los pantalones doblados hasta las rodillas y las piernas hundidas entre las olas que iban y venían arremolinándose alrededor de sus piernas. Se agachaba y se levantaba recogiendo “algo” que traía el mar a sus manos una y otra vez para volver a lanzarlo hacia lo más profundo que alcanzaba la suavidad de su lanzamiento. 

Cuando nos acercamos un poco más pudimos ver que ese “algo” era un pez varado y desorientado que no era capaz de zafarse de la marea que lo aturdía. Le preguntamos por el animal y nos contó su problema, añadiendo que sabía lo que hacía porque era pescador.pescando

Nos extrañó que no se llevase el pez a casa para cenar, a fin de cuentas era pescador y más fácil imposible ¿no? y se lo comentamos. Él nos dijo que era pescador por oficio y que si se alimentaba de un pez sería por haberlo pescado con esfuerzo y trabajo, y no porque el animal hubiese sido víctima de un infortunio como aquel.

Y ahí se quedó hasta asegurarse de que el pececillo asustado había vuelto a su mundo sereno y tranquilo donde nadar y ser feliz el tiempo que su vida le permitiese hacerlo.

Nos pareció un acto muy noble.

Por tanto, el pescador que valora la vida de estos animales acuáticos, que la defiende y que respeta su equilibrio natural merece todo nuestro respeto, porque él también respeta. 

Medidas algo “light”

No obstante, el “Sello Azul” también tiene algunas pegas . La experta Iris Menn, de Greenpeace señala que a su juicio se exigen medidas muy flojas puesto que por ejemplo, la ley permite el uso de las redes de arrastre, una técnica realmente aberrante para la vida marina puesto que destruye TODO cuanto pilla a su paso, incluyendo algas y otros organismos marinos.

pescarrastre

Por ello exigen que se fortalezcan dichas medidas, haciendo campañas y protagonizando hace apenas 4 días eventos como este.

Nosotros desde este humilde lugar les apoyamos en la causa, y de corazón esperamos que logren una ley pesquera fuerte que realmente vele por estos seres tan importantísimos que habitan el único mundo que no hemos podido arrebatarles con nuestras fábricas y edificios gracias única y exclusivamente a que no es posible nuestra supervivencia en el mismo.

Otro sello que queríamos mencionar es el “Dolphin Safe” aquel que indica que en la pesca del atún no se ha dañado ningún Dolphin Safedelfín, además de asegurar que dicho atún ha sido controlado desde su captura hasta su envasado en lata y posterior etiquetado.

Son unos cuantos los famosos que defienden a los delfines. En nuestra página de facebook compartimos un precioso vídeo donde dichos famosos insisten en la importancia de su difusión para defender a este simpático animal que está siendo atacado de forma cruel y despiadada en las costas de Japón. Por una vez apoyamos el hecho de que estas celebridades aparezcan en los medios para dirigirse al público, fines como este merecen la pena.

¿Por qué son tan importantes estos sellos?

Porque la pesca masiva y sin control se convierte en una caza exterminadora de especies, no distingue si son adultos o crías, plantas, animales o rocas. No distingue si son especies en peligro de extinción o con superpoblación. No distingue NADA.

Greenpeace nos ilustra esta sencilla explicación con un cierto toque ácido de humor para comprender porqué es importante seguir unas mínimas pautas a la hora de sacar animales del mar, en este caso pulpos y sus crías. Pautas como la que defiende el vídeo con el que comenzamos esta entrada puesto que si matamos una cría, esta no crecerá y por tanto no se convertirá en un adulto capaz de reproducirse para dar lugar a una nueva cría y así por tanto asegurar la continuidad de la especie.

Este problema lleva a la horrible extinción de los animales, de hecho por aquí podréis ver cuáles son las especies que se encuentran en mayor riesgo de desaparecer de nuestro mundo, sería una auténtica tragedia sin duda alguna.

Un dato a destacar es que un estudio científico concluye que las poblaciones de atunes y especies afines han disminuido un 60% de media en todo el mundo en los últimos 50 años. El estudio desvela que es el atún de aguas frías, como el atún rojo del Atlántico y el atún rojo del sur, han disminuido hasta un 80% Una pasada ¿verdad?.

atun2

En relación a esto, si añadimos los delfines que son arrastrados en la pesca del atún para morir sin sentido, alcanzamos unos indeseables resultados de ataque a nuestro ecosistema, un ataque que deberíamos frenar desde el mismo momento en el que pongamos un pie en la calle cuando vayamos a comprar a la pescadería o al supermercado más cercano.

¿Cómo podemos colaborar?

¡Muy sencillo gourmetianos! lo único que tenemos que hacer es respaldar estos sellos, tanto el del “Pececillo Azul” como el de los “Delfines Libres”. Es decir, comprar aquellos productos del mar que lleven estas pegatinas plasmadas en sus envases o cuya procedencia nos puedan verificar de primera mano y con confianza.

¿Os apuntáis al barco verde? ¡Vamos a por ello!

delfin

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