Flores de mil colores ¡¡¡flores de mil sabores!!!

abhbek-300x199No podían faltar por aquí ¿no crees? Además de ser preciosas,  las flores comestibles son un elemento culinario que apenas conocemos pero ya sabemos que existe. De hecho ¿sabías que ya existían hace cientos de años?.

Un poco de historia:

En Roma comían pétalos de clavel, malvas, rosas y violetas, y lo sabemos porque nos han llegado recetas en las que incluyen estas flores, en el libro de Apicio “De re coquinaria” También utilizaban las flores como aromatizante del vino.  Una curiosidad es que los romanos tenían la creencia de que si se colocaban flores en la cabeza, el alcohol les haría un menor efecto.

Los egipcios, árabes e indios, usaban la caléndula para dar color y sabor a sus platos. La llamaban el azafrán de los pobres.
¿Quieres un dato curioso?
Hoy día se utiliza dicha flor para dar color a la mantequilla, de este modo pierde el blanco inmaculado y se vuelve más amarilla, color al que los consumidores estamos más acostumbrados ¿qué te parece?.
Según la mitología clásica, los “lotofagos” eran los que comían flores de loto en el Antiguo Egipto. (Las flores de loto son las populares flores de los lagos) Se creía que hacían olvidar lo que se debía olvidar… ¡Gran remedio! ¿alguien se apunta?dioses-romanos
También la cocina oriental utilizaba la caléndula, aunque era más habitual la flor del naranjo. En China, la flor más apreciada era la azucena; y en Persia – siglo IV a.C –la capuchina.
En la Península Ibérica también se consumían muchas flores, especialmente durante la Edad Media y sobre todo la rosa, la flor del naranjo y la flor de la ginesta ¿Qué hacían con ellas?.
  • De la rosa se hacía agua  (agua de rosas o agua rosada) una aportación árabe a la cocina occidental. Se usaba para refrescar y perfumar el cuerpo, pero también, para condimentar platos de perdiz, cremas o frutas confitadas. Tenemos documentación de su uso en el libro de Sent Soví (s. XV), el libro del Coch de Mestre Robert de Nola (1520). El agua de rosas era también imprescindible para el pan de higos.
  • De la flor de naranjo (Azahar) se usaba el agua (aigua naf), muy útil para aromatizar la repostería. Además, a este agua se le adjudicaba un cierto poder curativo de las malas digestiones y los nervios, hecho por el cual algunas damas llevaban siempre un frasquito encima.dama_principio_siglo_XX
  • La flor de la ginesta se preparaba frita y se servía en el postre, caliente y cubierta de miel. Suena rico ¿verdad?
Por otra parte, las flores en el siglo XIX se consideraban todo un lujo y en consecuencia se servían en los grandes banquetes, en forma de sorbete, rebozadas o caramelizadas, y de manera muy vistosa.
Tradicionalmente, los países comedores de flores son los árabes, incluyendo Marruecos, Francia y Méjico.
¿Se arrancan y a comer?

¡Claro que no! como alimento que son debemos pararnos un poquito antes de hincarles el diente. Lo primero que debemos saber es que para sacarles el máximo partido hay que consumirlas en su mayor punto de madurez y además conocer qué partes de cada una son las más apropiadas para su consumo.  Requieren de un especial mimo desde su recolección hasta que llegan a nuestra mesa.

En primer lugar, una vez recogidas  deben ser enjuagadas con agua tibia y puestas a secar entre servilletas de papel. Después hay que refrigerarlas, y desde luego lo más recomendable es mantenerlas así, bien fresquitas, hasta su consumo. Algunas variedades, por otra parte, pueden ser desecadas para ser aprovechadas en otras preparaciones.

Cómo consumirlas:

Podemos comer flores de borraja, rosas, claveles, las flores amarillas de las calabazas, violetas, manzanilla, malva, acacia, romero, tilo… Con todas estas flores se elaboran buñuelos, mieles, cremas, sopas, estofados e incluso deliciosos postres. También se pueden preparar platos deliciosos con claveles, crisantemos, azahares, gladiolos… como decimos, ¡¡¡miles de colores, miles de sabores!!!20110331162208_flores_comestibles_1

Además son un alimento que siempre sabrás que es ecológico ya que no se permite la utilización de ningún pesticida sobre ellas, están cultivadas precisamente con técnicas naturales que las diferencie del resto de flores, por eso debemos consumir únicamente flores comestibles etiquetadas como tales y con el Registro Sanitario pertinente. Ante la duda ¡siempre es mejor no comerlas! ni siquiera las que puedes encontrar por el campo o los parques, ya que al igual que ocurre con las setas existen flores tóxicas muy peligrosas para la salud.

Propiedades:

Las flores comestibles poseen multitud de beneficios para el organismo por su alto contenido en vitaminas (A, B, C, D, E , K, PP, B12) minerales, proteínas, aminoácidos y aceites especiales beneficiosos para el organismo ¿Habías oído hablar del aceite de Onagra? De hecho una servidora lo tomó cuando buscaba un bebé y ahora el resultado es una preciosidad de 3 años.

¿Quieres recetas? ¡pues al recetario!

Por otra parte, le dan un toque alegre a nuestros platos (además de permitirnos hacer recetas de lujo con las propias flores) e incluso postres muy originales. ¿Por qué no sorprender a tu pareja con una cena romántica donde las flores no sean sencillamente un regalo? ¡saquémosles el máximo rendimiento! Date un paseo por el recetario del blog, voy a incluir unas cuantas recetas que verdaderamente tienen muy buena pinta, de hecho alguna llevaré a la práctica.  Por supuesto cuando lo haga (en muy breve) la incluiré paso a paso añadiendo las fotografías de cada momento.

No me enrollo más ¡que empiezo y no paro! el mundo de las flores que se comen es taaan amplio que podría escribir durante horas, pero tampoco os quiero aburrir. Si tenéis alguna curiosidad o duda más sobre este tema podéis preguntar cuanto deseéis. Aquí estoy para resolver vuestras preguntas en la medida que me sea posible. Y en lo que respecta a probarlas… muchos lo han hecho y les han encantado, otros dicen que eso de comer flores no les termina de convencer ¿qué opináis? ¿Os atrevéis?

¡Besos de colores!

Jaiam5