Gourmetianos no hemos desaparecido, es sencillamente que… ¡Nos vamos unos días!

Después de trabajar mucho durante meses necesitamos un paréntesis con nuestros peques así que nos vemos a la vuelta.

Besos y a cuidarse mucho, ya sabéis, cosas fresquitas, sanas y naturales… ¡Y a ver si el tiempo decide acompañar!

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“De todos los derechos de las mujeres, el más grande es el de ser madre” (Lin Yutang)

Pues dicho y hecho. Aquí estamos de nuevo.

En la última entrada estuvimos hablando de la carne eco, y vimos que parece ser muchísimo más recomendable que la convencional, ya que favorece tanto el modo de vida de los animales como la salud de quienes los consumen. ¿Estáis de acuerdo?

Por otra parte os comentábamos así como quien no quiere la cosa que hemos tomado una decisión super importante en nuestras vidas ¡nos pasamos al lado extra-verde! aunque con ciertos matices de momento…

Para abrir nuevos caminos debes tener el valor de perderte

Desde mi punto de vista personal quisiera contaros las razones que nos han llevado a dar el paso. Así que aviso, este post es bastante personal, no hablaremos pues en esta ocasión de gastronomía propiamente dicha.

camino-al-solHace unos cuantos años que me intereso por la alimentación y la nutrición así como por la cocina y todo lo derivado de ella, de eso ya hablo por aquí. A raíz de esto hace ya mucho tiempo que conocí el mundo vegetariano y a muchas personas declaradas que me expusieron su punto de vista, el cual respeté hasta el extremo pero no compartí quizá porque me daba un poco de vértigo eso de enfrentarme a las posibles carencias que este modo de vida puede ocasionarte si no sabes llevarlo bien.

Así que seguí mi camino y hasta el día de hoy la idea iba y venía a mi cabeza, pero sin mayor importancia.

Desconocemos el amor de los padres, hasta que tenemos a nuestros propios hijos. (Henry Ward Beecher)

No ha sido hasta hace un par de semanas que como os digo me he documentado a tope sobre el consumo de carne eco y no eco, cuando he decidido dar el paso, y afortunadamente mi pareja también desea acompañarme. Aunque de momento nos limitaremos a no consumir animales terrestres, esto sí es por cuestiones de salud dado que sabemos que el pescado es muy necesario pues contiene DHA y además es una inestimable ayuda en la reducción del colesterol. Eso sí, siempre procedente de fuentes de pesca sostenible.

Sea como sea, y aunque de momento seamos cuasi vegetarianos como lo llaman, creo que en todo caso lo que nos ha llevado a tomar la decisión no está relacionado con nada en particular; salud, moral, especismo, etc., nada en especial, más bien creo que es una especie de “mezclum” encabezado por el hecho de ser padres.

Sí, ser mamá y papá de tres criaturas nos ha hecho conocer una serie de sentimientos hasta hoy día inexistentes para nosotros.

Y es que cuando traes al mundo a una criatura, o simplemente la acoges en tu seno en el caso de las adopciones, despierta en tu corazón algo tan indefinible que podría andar divagando por esta pantalla en blanco hora tras hora durante días, meses… ¡años! sin poder concretar nada. Ser PADRES lo cambia todo, te cambia la vida y te cambia a tí.los bebes se malcrian-amo-ser-mama

Te conviertes en una nueva versión de tí mismo que jamás hubieses imaginado alcanzar. Una versión a mi juicio, maravillosa, algo que te convence de que si mueres, lo harás satisfecho.

Bien, pues es ese sentimiento y no otro el que me hizo empezar a empatizar con esas mamás (vacas, ovejas, cabras, cerdas…) unas mamás inocentes que trajeron al mundo a sus bebés sin saber que dicho mundo no estaba hecho para dejarlas disfrutar de sus criaturas.

No eran conscientes de que en ese mundo las esperaban unos brazos fríos e insensibles que arrancarían a sus pequeños de sus entrañas para siempre.

Me da igual la razón, me da igual que sea para comer cochinillo, cabrito o corderito, me da igual si es para llevárselo a casa a cuidarlo entre algodones, me da igual todo. Lo que no me da igual es el hecho de que se separe a una  madre de su cría por nada del mundo, es antinatural y como sabéis por aquí defendemos al 100% lo natural.gatita-abrazando-gatito

Y lo natural es que después de pasar un embarazo y los dolores más espantosos del mundo para traer al mundo a ese ser que es un pedazo de tí, sea para poder acogerlo entre tus brazos (o patas) y besarlo, lamerlo, acunarlo, abrazarlo y quererlo hasta el final de tus días.

Y es esta la razón gourmetianos por la cual hemos decidido seguir adelante con nuestro proyecto con nuevos matices, con nuevos enfoques. Seguiremos por nuestra senda de color cada vez más verde, con la férrea convicción de hacer aquello que creemos está bien hecho, por supuesto respetando a todo el mundo y sin posicionarnos, ni muchísimo menos desear enfrentarnos con nadie.

Por aquí estamos para todos los que deseéis seguirnos. Y continuaremos informándonos acerca de cada tema que pueda resultaros de interés, así como respondiendo a cuantas dudas podamos responder.

Siempre a vuestra disposición, que para éso nacimos hace ya un par de meses 🙂

¡Abrazos de colores!

Sin prisa pero sin pausa

Chic@s no damos abasto con el proyecto que tenemos entre manos…

Sí! un proyecto que nos ilusiona enormemente y que como veréis en algunas entradas hemos dejado entrever.

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Un proyecto dedicado a todos los que por alguna razón nos seguís o sencillamente nos leéis. Algo a lo que estamos dando forma con mucho mimo y cariño para poder ofreceros nuestra mejor versión. Así que poquito a poco…

Sin embargo no nos olvidamos de este mágico sitio donde descargar toda esa ilusión y energía ¿Próxima entrada? ¿Algún tema que os apetezca?

Nosotros estamos dándole vueltas a la carne o al pescado ecológicos ¿Os gustaría?

De momento nos ausentamos un par de días pero las ideas no se nos acaban noooo! tenemos la olla a presión a punto de estallar!

¡¡¡A cuidarse comiendo bien gourmetianos!!!

Tras la caída hay que saber levantarse

Llevaba tiempo buscando una excusa para hablar de algo que me gusta enormemente pero la verdad es que no sabía cómo enfocarlo.

Hoy sí, enfocándolo sin más.

Arañando las entrañas

No sabía si incluir esta entrada en El Rincón Artesano o en Mi Rincón porque me toca tanto en lo personal que ambas categorías se aúnan en mi cabeza.

Esta entrada está dedicada a una tierra que adoro y que a la vez maldigo: Asturias.tumblr_mj3j60PZfn1s26i0lo1_500

¿Por qué estoy enamorada de este lugar? no sabría decirlo, podría ser por su naturaleza, podría ser por su gente entre la cual cuentan familiares míos muy queridos, podría ser por su magia…

Tal vez a ese amor se una el odio por el daño que me hizo hace hoy ya dos años.

De lleno al corazón

Entro en lo personal, creo que esta entrada va a ir a Mi Rincón y habrá otra más para El Rincón Artesano porque si no será muy larga y ya he cogido carrerilla, además de unas inmensas ganas de desahogarme.

Como cuento en una de mis primeras entradas, soy Maestra de Educación Infantil. Ya sabéis que en este país la enseñanza pública se ha puesto muy complicada y mi aspiración dentro de esta rama era acceder a la misma mediante un sistema de oposición ya que la educación publica es la que mejor responde a mis ideas y principios.

Lo bueno de esta oposición es la posibilidad de escoger el destino en el que realizarla, así que con tan tremendas ganas como las que tenía de vivir en Asturias, me decanté por dicho lugar.

Con un lema por bandera: El fracaso consiste en no persistir (Edison)

Bien, me puse al día en todo lo concerniente a mi tierra soñada: legislación, tradiciones, costumbres, dialectos… todo! me empapé de su esencia hasta calarme los huesos, y si algo se escurría me lo volvía a beber una y otra vez.

Dicha esencia se convirtió en la savia que emanaba de cada fuente de conocimiento que encontraba a mi paso, conocimiento que se centraba en todo lo que concerniese al Norte, en todo lo que pudiese entrar en mi cabeza, porque además de aprender, disfrutaba  haciéndolo (curiosamente las tradiciones relacionadas con la gastronomía eran las que más me atraían)391997_391611987572727_1978859407_n

Estudié como nunca lo había hecho, con ganas, con fuerza, con ilusión, pero también con muchísima fuerza de voluntad porque ya era madre de una criatura de 2 años que me demandaba y me llamaba pidiendo mis besos, mis abrazos… mi atención. Una atención que considero resultó insuficiente porque mi pequeña lloraba pidiendo a mamá y yo lloraba queriendo darle mi persona por entero.

Pero era un sueño, quería llevarla allí porque es un lugar maravilloso en el que crecer, quería darle la vida, la infancia que no tuve, y me esforcé hasta decir basta, pero por desgracia no, no bastó.

Inocente ilusión, cruel realidad

Llegó el día de la oposición. Acudí a Oviedo en compañía de mis tíos, a los que desde aquí agradezco con toda mi alma la ayuda que me prestaron de forma desinteresada poniendo todo su amor y cariño en alguien que si bien era (y es) su sobrina, apenas conocían.

Acudí llena de ilusión y fuerza, con una tremenda confianza en mi misma, ¡iba a por todas! llevaba a mi hija de la mano y esa era la mayor de las motivaciones ¡me los iba a comer a todos!5511669_l

Aquel día mi marido fue con nuestra hija al parque/jardín botánico de San Francisco, a pedirle al Santo por nosotros y por que alcanzásemos nuestro sueño.

Entré, hice mi examen y me marché. Me marché satisfecha pero a la vez invadida de esa extraña sensación llamada miedo. Miedo a no haberlo hecho todo lo bien que podría haberlo hecho, miedo a algún error no visto, miedo a la incertidumbre.

Sin embargo me olvidé del miedo más importante, del miedo a la INJUSTICIA, a la mayor de las injusticias.

Y así es como ocurrió. El día que vi mi nota mi mundo se desmoronó, caí en una espiral de angustia y desolación indescriptible ¿por qué? pues porque a pesar de las palabras de la presidenta de mi Tribunal jamás pensé que me pudiesen hacer tanto daño.

Aún las recuerdo: “Es una pena porque TE MERECES UNA PLAZA, pero hay muy pocas” y así lo dejó. Yo ilusa de mi pensé que bueno, que si bien las plazas irían para los interinos veteranos a tope de puntos y con grandes notas, yo me habría ganado un buen lugar en el listado de interinos con un sobresaliente… ja! pretenciosa de mi.

El esfuerzo no siempre es recompensado

Cuando observé ese escueto, triste, miserable y yermo 7 sentí que me flojeaban las piernas ¡un 7! En Asturias necesitas un mínimo de 9 para poder trabajar. Supongo que el hecho de no ser asturiana me impidió convertirme en asturiana, así me lo dijeron muchos de allí, muchos a los que no quise escuchar ¡no podía ser verdad que eso fuese tan importante!

Así que con los ojos inundados de pena y con mi niña y mi marido siempre de la mano (GRACIAS vidas mías por vuestro apoyo y compañía) tuve que marcharme de Oviedo. No quise mirar atrás, allí no me querían.

¡Arriba!

Aún con todo me quedé con una satisfacción, la de haberlo intentado. Es duro fracasar en algo, pero es mucho peor no haberlo intentado, y yo lo hice con todas mis fuerzas.296401_393735054027087_1082990762_n

Y tal vez fuese esta herida, tal vez el ansia que me quema por dentro de encontrar mi realización personal. No sé qué habrá sucedido dentro de mi como para haber llegado al lugar en el que me encuentro y que hoy en día me corresponde:

El mundo de la gastronomía artesanal, el mundo natural. Aquel que no te engaña, aquel que no te hiere.

Un lugar tranquilo lleno de buenas personas que te aprecian por cómo eres y no por lo que deberías ser.

Y apuesto por ello.

Agradecimiento a Kuttco Fotografía por sus preciosas imágenes. Y mis felicitaciones por su sueño cumplido ¡Sois todo un ejemplo a seguir!

Cómo perder un cliente para siempre

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De compras por la red

Hace un par de días hemos tenido una mala experiencia con una empresa que vende frutos secos ecológicos y naturales por internet. Ha sido una tontería, probablemente muchos nos tachéis de histéricos pero pienso que ante todo las empresas deben ser transparentes y saber adaptarse a las necesidades de sus clientes.

Esta empresa la conocimos a través de alguien que nos la recomendó por su carácter “low cost”, lo que se ahorró contarnos es que también se caracteriza por la “low quality” de sus productos. Y para nosotros, prima lo segundo sobre lo primero, quizá para esta persona no sea así…

Sí, claro que nos encantaría deciros cómo se llama la susodicha empresa, pero quizá sea mejor hacer éso en privado.

El caso es que en nuestra búsqueda de proveedores artesanos y decentes, le hicimos un pedido pequeño para probar nosotros mismos algunas cosas y si nos convencían seguir pidiendo en un futuro. Como es lo que más consumimos en casa pedimos nueces, pasas, higos secos y sésamo.

La vuelta al mundo en una semana

imagesBueno, primeramente decir que el viaje de nuestros queridos frutos secos hasta casa fue algo tipo Willy Fog en su vuelta al mundo. Resulta que como según ellos eran pocas cosas (nos gastamos 30€), pues “ya nos llegarían”. Éso sí, el pago nos lo pidieron por anticipado y se aseguraron muy mucho de que así fuese antes de enviarnos nada.

Nosotros muy confiados les pagamos con los ojos cerrados confiando en que una empresa que vende productos ecológicos suele ser una empresa comprometida con su causa. Pero tardaron, y tardaron más (de hecho tuvimos que ir comprando nueces e higos en otros sitios) hasta que un día me llamaron por teléfono preguntándome con muy mala educación y muy malas formas por el número de mi portal porque ELLOS lo habían perdido y añadiendo que ya “mañana” me lo traerían. Y así fue, llegaron por fin a la hora de comer, estuvimos por invitarles pero no nos atrevimos, no fuesen a mordernos por osados. Para nosotros desde luego este tipo de productos debe llegar lo más temprano posible al hogar del consumidor, más de una semana y sin ninguna explicación nos pareció indecente, más si cabe si encima lo defienden con la soberbia con la que lo hicieron.

Comprobando nuestro ansiado pedido
Después de comer, aprovechando el momento del postre le dije a mi chico -venga va! vamos a probarlos a ver qué tal están- En primer lugar sacó los higos secos y sí, hacen honor a su nombre, de hecho algunos estaban TAN secos que estaban huecos por dentro, se mascaban como el chicle.

Segundo lugar ocuparon las nueces, muchas desintegradas por dentro, otras podridas, y unas cuantas más, sencillamente llenas de gusanos, todas coincidían en un sabor a humedad que nunca antes había probado.

El sésamo no tiene mucha ciencia, en ese momento no lo probamos. Ahí sigue guardado ¿nos tendrá reservada alguna sorpresa?

Pero el summum se lo llevaron las pasas y es que aunque os parezcamos unos exagerados, si compramos las pasas tipo eco, tipo naturales, pero en herbolarios y  demás lugares para “ortoréxicos, hippies o desviados” como dicen algunos, es porque queremos un producto SANO y BUENO. Y en nuestro concepto de ambos términos no se incluye el aceite vegetal, queremos pasas solas, sin más. Y éso no nos lo dijeron en el catálogo cuando compramos, ni tampoco por teléfono, ni por mail.

Buscando soluciones a un problema

Así que cuando vimos la bolsa de pasas de 1kg. que estaban llenitas del mencionado aceite y su dudosa procedencia nos quedamos boquiabiertos. Esas pasas ya las venden en el chino de abajo, ¡no nos hace falta pedirlas por internet a precio de oro!

Total, que igualmente confiando en la seriedad de la maravillosísima empresa que ojalá pudiese mentar por aquí, volvimos a ponernos en contacto con ellos, esta vez por teléfono, confiando en que no habría problema en devolvérselas ya que ni siquiera las abrimos.

Os comento que una servidora tiene problemas de alergia con determinados alimentos y el coco es uno de ellos. De ahí que les preguntásemos qué aceite llevaban sus pasas. Ni siquiera lo sabían, tampoco entendían que quisiésemos devolverlas y nos hicieron esperar para hablarlo entre ellos.

Cuando ya lo hubieron hecho ¿qué dirían de nosotros?, nos llamaron otra vez (pasaron unas cuantas horitas) y nos explicaron que el error no era suyo ¿nuestro sí?, y que el aceite que llevaban era en poca cantidad (seguían sin saber qué aceite era)  ¿me atrevo a comerlo y sufrir una reacción alérgica? y añadieron que la solución podría ser ATENCIÓN: ¡Lavarlas con agua! -Perdón querida interlocutora, ¿lavarlas con agua? ¿para quitarles el aceite? ¿sabía usted que el aceite no es precisamente hidrosoluble? ¿qué hago? ¿las lavo con jabón? ¿SE ESTÁN RIENDO DE NOSOTROS?- Así nos quedamos 0_0BURLARSE

Conclusión, su solución fue decirnos por mail al día siguiente que si queríamos podíamos reenviárselas pagando los portes nosotros por supuesto dado que no era culpa suya. y que cuando hiciésemos UN NUEVO PEDIDO nos las descontarían. ¿Un nuevo pedido? ¿se puede ser más pretencioso? Esto último ya fue el colmo de la indignación.

Les respondimos por mail algo enfadados diciéndoles que nos habían perdido como clientes. No hubo respuesta alguna.

Aprendiendo de lo mal que lo hacen los demás

Así que finalmente las pasas nos las hemos quedado, esta empresa ha perdido un potencial cliente por 6 cochinos euros y nosotros hemos aprendido de ellos, claro que sí. Hemos aprendido qué errores no debemos cometer jamás con un cliente.

Nos da rabia que existan empresas así ya que son las culpables de que existan miedos a la hora de comprar por internet. Os comento también que nosotros hacemos mucha compra por este medio y es la primera vez que damos con impresentables como estos. Normalmente la gente cuida sus negocios y sabe lo que vende ¿acaso no es eso lo fundamental?

Eco&Tessen busca no solo saber perfectamente lo que vende (si no lo conocemos no te lo ofrecemos), también quiere conocer a QUIÉN SE LO VENDE.

Porque a los clientes hay que conocerles, ponerles un nombre y así poder cuidarlos y mimarlos. Tenemos que saber adaptarnos a sus circunstancias y características personales y si tienen algún problema ayudarles a solucionarlo de la manera que más les satisfaga dentro de lo posible.

Sólo así podremos dar un buen servicio y mantener a las personas felices con nuestro trabajo, ¿no es lo que desea cualquier empresa? Desde luego, si hay algo que vamos a empollarnos a base de bien es como manteneros contentos chic@s, no os quepa la menor duda.MIMAR

El mimo y culto al paladar provienen de nosotros mismos

Niño no come¡No quiero! ¡no me gusta! ¡puaaaag! Estas son las lindezas con las que me deleita mi hija cada vez que nos sentamos a la mesa. Son tremendas minas que va sembrando a mi paso y que hacen que cada día y poco a poco, vaya perdiendo mi interés por prepararle nada (no mis ganas), ya que siempre acaba en el estómago de sus padres, quienes al gustarles comer bien, terminan comiendo por exceso. Digo esto porque la solución siempre podría ser que comiésemos sobras y punto, pero como sabéis quienes me seguís nos gusta cuidar el estómago y procuramos que la comida de cada uno nos proporcione cuanto necesitemos. Por desgracia no es ese el caso de mi niña de ya casi 4 años, y una ya se siente desgastada.

Puaaaag!!!

Recuerdo el principio del fin, cuando cumplió los 6 meses, edad en la que te dicen los pediatras que ya puedes empezar a darle alimentos. Recuerdo también mi ilusión y mis ganas por que pasase el tiempo y probase muchas cosas para así descartar alergias e intolerancias y poder prepararle recetas ricas, sanas y originales como las que proponen revistas y páginas infantiles tipo www.pequerecetas.com, o algunos libros tipo “Comida sana para bebés y niños pequeños” de la editorial PaRRagon (muy recomendable por cierto) y por fin dejarme de purés. Recuerdo que cada nuevo alimento era recibido con una arcada, que me decía a mi misma “tranquila, tiene que acostumbrarse, verás como al final come” Recuerdo, recuerdo, recuerdo… y 3 años después aquí sigo, recordando y desesperando porque mi niña no quiere probar cosas nuevas (ni viejas), porque no hay nada que le guste de verdad salvo los huevos. Porque a pesar de haber leído libros de psicología infantil por un tubo, incluyendo “Mi niño no me come” de Carlos González, la frustración que sufre una madre cuando sigue luchando y cocinando con toda la ilusión para ver la expresión de asco en la cara de su hija nada más ver el plato y sin ni siquiera probarlo, es demoledora.

Y qué decir si además eres una fan de la comida sana y te ves un mal día preparándole a tu hija aquellos platos que dijiste que jamás entrarían en tu casa solo por verla comer… ¡y ya ni decir de comprarlos congelados! A tomar por saco la “categoría gourmet” de la que tanto hago alarde, los sabores que montan un sinfín de festivales en tu boca con solo entrar en ella, ¡ja! con mi niña nada sirve salvo un huevo frito, un huevo cocido o sí! una tortilla. Tal vez de guarnición unas aceitunas entren bien. Huevos cocidosLejos de ahí lo que su madre o su padre consideren de “gourmets” está fuera de su pequeño diccionario infantil.

Las delicatessen están en nuestro paladar

La reflexión de esto es muy sencilla, los alimentos que para unos están catalogados como “glamourosos” para otros están considerados como “asquerosos”

Si queréis hacer la prueba, servirle a mi hija una espuma de patata con huevas de Mujol sobre una cama de carabineros. Así veréis la expresión más horrorizada que podáis imaginar en su inocente rostro de cuento de hadas.

Pero vamos, que no hace falta irse tan lejos. Y no digo con esto que me dedique a prepararle semejantes platos, que no soy tan cruel, digamos que una simple ensalada basta para hacerla llorar.

Así que de ahí que en Eco&Tessen tomemos nota y queramos adaptarnos a los gustos personales e individuales de quienes acudan bien por gusto, bien por curiosidad, bien por casualidad a este humilde blog.  Conozco a alguien que siempre dice que no hay plato más delicioso que una buena tortilla de patatas, ¡pues entonces vamos a buscar las mejores patatas y cebollas (si la quiere con cebolla), los mejores huevos y cómo no, el mejor aceite! incluyendo una sal de calidad ¿verdad? 😉

Así que cuéntanos ¿cuáles son tus delicatessen más selectas?